Palabras para la Inauguración del Primer Bosque de la Poesía en Canarias

Queridos amigos, poetas y guardianes de la vida:

Desde cada Bosque de la Poesía plantado en cada rincón de Argentina, plantado en diversos sitios de América del Sur, de América del Norte y de Europa le enviamos un sentido agradecimiento y le damos una afectiva bienvenida al Movimiento Internacional de los Bosques de la Poesía, a la lucha por la defensa de nuestro planeta. No solo estamos cavando la tierra para depositar raíces; estamos abriendo un surco en la historia de nuestra cultura para que la palabra se haga tronco, sombra y oxígeno.

El legado que ustedes, poetas y hermanos de las Islas Canarias abrazan nos hace uno, férreo y resistente ante el avance de los que quieren exterminamos como seres humanos.  En noviembre de aquel año 2020, cuando las llamas del fuego devoraban los montes nativos de las sierras cordobesas y empezaban a ingresar a los cascos urbanos en Villa Carlos Paz, en Córdoba, en Argentina, quien les escribe Pedro Jorge Solans junto a los grandes poetas que son Leopoldo "Teuco" Castilla y Aldo Parfeniuk decidimos empuñar nuestras voces, nuestros poemas para enfrentar la destrucción. En ese momento, no se nos ocurrió pensar en otra cosa que empoderar la palabra ante la devastación que veíamos. Hoy gracias a poetas y escritores y artistas como ustedes aquella acción simbólica se extendió por el mundo, y se hizo una visión grandiosa y vigorosa ante la incertidumbre global, y nos hace recordar que la poesía no puede ser solo un eco en el papel, sino un compromiso vital con la tierra que nos sostiene.

La importancia de este acto trasciende fronteras. Hoy unimos más que nunca nuestros poemas y nuestros gritos para que dejen de ser aire y se transformen en materia viva.

“Que cada verso se fusione con la savia de estos árboles que hoy plantamos. Que la palabra sea el nutriente que defienda nuestra casa común: la Naturaleza.”

Al plantar estos árboles, ustedes están poniendo a la poesía en acción porque no hay metáfora más bella que un árbol creciendo.

Al plantar estos árboles y leer sus poemas al aire libre están insuflando más fuerza a la unión de los pueblos, porque el grito de un poeta es solo un susurro, pero el clamor de un bosque es una ley de vida que nadie puede ignorar.

Al plantar estos árboles están memorizando el verde eterno, porque estos árboles llevarán en sus anillos los versos de quienes creemos que un mundo más habitable es posible.

Bienvenidos a este primer Bosque de la Poesía de las Islas Canarias. Que esta selva de palabras crezca fuerte, que sus hojas reciten al viento y que sus raíces mantengan siempre unida nuestra voz a la de la madre tierra.

Pedro Jorge Solans, Villa Carlos Paz, Córdoba, Argentina. Abril 2026