

Dulce Díaz
Norberto y Tommy hablan de la “intuición”
En la búsqueda de la estrellita mágica, estos dos hermanos dicen: Vale hermanito, seguimos a la espera; espero que la señal llegue algún día. Ay, ay hermano, cuando te pones pesadooo, uy, uy. Tu sabes que cuando deseas mucho una cosa y piensas en ella constantemente, llegará. Ten paciencia que todo llega.
-Norberto: Ya hablas como papá; eres un copión.
-Tommy: Hazme caso hermanito¸ papi siempre tiene razón. Hagamos caso a la intuición; ella nunca falla. ¡Ay, ay, me estresas! ¿Qué es eso de la intuición? ¿Eso quién te lo explicó? ¡Ups!, qué tremendo eres.
Yo, de intuición no sé nada, de nada. Un momento, espera que vaya en busca del diccionario para ver que significa esa tremenda palabra. Vamos a ver hermanito, que dice el google antiguo, el de toda la vida……este
nunca falla. *Intuición: Facultad de entender las cosas sin necesidad de razonamiento, presentimiento.
Eso, eso, presentimiento. A ver hermanito, como dice el abuelo: parece que va a llover y llueve. Él presiente qué tiempo va a hacer y acierta, porque llueve. Pues algo así es la “intuición”; tú presientes que va a suceder algo mágico y sucede. Es como si el corazón hiciera un sobreesfuerzo por atraer algo que deseas mucho y, te lo
trae. Eso, más o menos es la intuición; es muy poderosa y es un regalo al alcance de todos. No importa que seamos niños, jóvenes o adultos; lo que pasa es que mientras más nos hagamos mayores, más lo comprenderemos y, más uso haremos de la intuición.
-Pues hermanito, presiente hermano qué vas a ver la estrellita mágica y, la verás. Ándale, ponte a pensar.
Norberto: ¡Ah!, ya lo pillo; un ejemplo muy fácil: algo así como cuando mamá presiente que vas a derramar la naranjada y…… ¡la derramas! Ja, ja. No pienses hermano qué mi cerebro está dormido siempre; a veces, reacciona y piensa, ja, ja. Es tan fácil como tu naranjada por toda la mesa y el suelo; todo vuelto del revés en un instante, uy, uy. Intuición…… Así de fácil es esa palabra mágica. Mamá podría poner a funcionar su sexto sentido, pero, algo le dice que la naranjada terminará derramada. ¿Lo pillas hermano?, ja, ja. No creas ni pienses que mi intuición no me díselo listo que pretendes ser……ja, ja.
Tommy, también se rio y, dijo: Hermanito, pongámonos en la dirección correcta y, avancemos con nuestro proyecto. Ya tenemos un poquito más claro eso de la “intuición”; confiemos en ella y, sigamos adelante.
Ahora toca encontrar esa estrellita de brillo especial y, que nos guie hasta nuestra “yaya” para poder transmitirle todos nuestros sentimientos de amor, cariño y añoranza.
Del libro: Mi “yaya” tiene un brillo especial
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