Atravesamos una era de sobre información, las notificaciones y los mensajes inundan nuestras pantallas, la comunicación se ha convertido en un terreno complicado. La rapidez con la que consumimos información y la constante distracción que nos rodea han generado carencias comunicativas significativas en nuestra sociedad. Muchas veces, nos encontramos hablando sin escuchar realmente, enviando mensajes sin considerar su impacto y, en general, interactuando de manera superficial. Esta falta de atención al momento presente no solo afecta nuestras relaciones interpersonales, también a nuestra relación intrapersonal, contribuyendo a un sentido de incomprensión, desconexión y aislamiento.
Carencias Comunicativas en la Sociedad Actual
La sobreabundancia de información ha creado un fenómeno en el que la calidad de la comunicación se ve comprometida. Las interacciones se han vuelto más rápidas, reactivas y menos significativas, esa reactividad, a menudo, da como resultado malentendidos y conflictos. La multitarea se ha convertido en la norma; estamos en reuniones mientras respondemos al WhatsApp, correos electrónicos y revisamos redes sociales, lo que nos impide estar plenamente presentes. Esta falta de atención no solo afecta nuestra capacidad para comunicarnos de manera efectiva, sino que también disminuye nuestra empatía y comprensión hacia los demás.
¿Cómo podemos afrontar esta situación?
Nos dice Jon Kabat Zinn que “La práctica de la atención plena nos ayuda a vivir con menos juicio hacia nosotros mismos y hacia los demás”.
La cita de Jon Kabat-Zinn, resalta la importancia de cultivar la capacidad de observar y experimentar el presente sin juzgar. A menudo, nos encontramos inmersos en un constante análisis y crítica de nuestras propias acciones y pensamientos, lo que genera una carga emocional negativa. Del mismo modo, tendemos a juzgar y etiquetar a los demás basándonos en nuestras propias expectativas y prejuicios. La práctica de la atención plena nos invita a aceptarnos y aceptar a los demás tal como somos, con compasión y sin juicio. Esta forma de vivir nos abre la puerta a una mayor paz interior y a relaciones más auténticas y armoniosas con los demás.
Sí, claro, pero eso ¿cómo se hace?
La práctica de la atención plena y la comunicación consciente puede parecer un desafío al principio, pero hay varias maneras de incorporarlas en nuestra vida diaria. Podríamos incorporar algunas prácticas que pueden llegar a convertirse en hábitos que te ayuden a afrontar esta situación y cultivar una comunicación más consciente:
1. Meditación de Atención Plena
Dedica unos minutos al día a la meditación. Encuentra un lugar tranquilo, siéntate cómodamente y enfócate en tu respiración. Observa cómo entra y sale el aire de tu cuerpo. Si tu mente divaga, simplemente reconócelo y vuelve a centrarte en la respiración. Esta práctica te ayudará a desarrollar la capacidad de estar presente y a reducir el juicio hacia ti mismo y hacia los demás.
2. Ejercicios de Escucha Activa
Cuando estés en una conversación, practica la escucha activa. Esto significa prestar atención total a la persona que habla, sin pensar en tu respuesta mientras lo hace. Haz preguntas abiertas que fomenten una conversación más profunda y demuestra interés genuino en lo que la otra persona está compartiendo.
3. Reflexión Diaria
Al final del día, tómate un momento para reflexionar sobre tus interacciones. Pregúntate: ¿Fui consciente en mis conversaciones? ¿Hubo momentos en los que juzgué a alguien o a mí mismo? Esta reflexión te ayudará a identificar patrones y a trabajar en ellos.
4. Práctica de la Compasión
Intenta ver a los demás desde una perspectiva de compasión. Cuando sientas la tentación de juzgar, recuerda que todos estamos lidiando con nuestras propias luchas. Puedes practicar esto al pensar en una situación difícil que hayas enfrentado y cómo te gustaría que los demás te apoyaran en ese momento.
5. Mindfulness en la Comunicación
Antes de hablar, tómate un momento para considerar tus palabras. Pregúntate: ¿Es verdad? ¿Es necesario? ¿Es amable? Este simple ejercicio puede ayudarte a comunicarte de manera más consciente y a evitar malentendidos.
6. Participación en Grupos de Mindfulness
Unirte a un grupo de meditación o a un taller de mindfulness puede ser una excelente manera de aprender y practicar estas habilidades en un entorno de apoyo. Compartir experiencias con otros puede enriquecer tu práctica y motivarte a seguir adelante.
¿Qué es la Comunicación Consciente?
La podemos definir como el acto de “comunicar atendiendo a lo que se dice, a cómo se dice, sintonizando lo que se siente con lo que se expresa y con lo que siente el interlocutor, sea emisor o receptor”. El resultado de esta comunicación es una mayor conexión con el mensaje y con la otra persona, lo que reduce los malentendidos y facilita el vínculo.
Empatizar
Todos sabemos comunicar con el corazón. Por ejemplo, cuando estamos enamorados no necesitamos un maestro que nos enseñe a prestar atención a la persona amada, a empatizar y a sentir con ella o él. Es una habilidad natural, facilitada por varias hormonas entre las que destaca la oxitocina que se encarga de coordinar las reacciones de vínculo o apego. Esta hormona nos hace más sociables, más amables y generosos. Algunos la llaman la “hormona de los abrazos” porque se estimula con el contacto y la conexión con las personas, por lo tanto, se puede entrenar.
El Psicólogo Luis Francisco Navio Serrano(https://psicologojaen.com/quien-soy/ ) nos ofrece
Los 7 Pasos de la Comunicación Consciente
El saber que un comportamiento de amor, como el de una madre, está asociado a una hormona tiene mucha importancia. Los procesos biológicos se facilitan con el uso; igual que en el gimnasio se desarrolla y fortalece el músculo, la oxitocina se estimula con el contacto y la conexión con las personas a las que se puede entrenar. Por este motivo, recogemos a continuación 7 pasos que permiten cultivar una comunicación más amorosa y consciente:
1. Interés por la otra persona. La mejor intención para escuchar es querer comprender. Esta intención orienta la atención hacia lo que dice la otra persona de forma natural.
2. Comodidad en la incertidumbre. No siempre nos expresamos con claridad, hay veces que damos vueltas o incluso formulamos frases poco claras antes de dar con la idea que queremos transmitir. Tener paciencia y una cierta tolerancia a la ambigüedad puede ayudar a la otra persona a dar con la forma de expresar su idea con sus palabras.
3. Respetar la objetividad y la subjetividad. Distinguir datos o hechos veraces de suposiciones, opiniones o creencias es fundamental para el entendimiento.
4. Aceptar la emoción propia. Abordar la conversación acogiendo la emoción como algo natural, pero sin reaccionar. Si negamos la emoción o la reprimimos estaremos más pendientes de que no se note que de la comunicación en sí, lo que nos desconecta de la otra persona.
5. Reconocer y acoger la emoción de la otra persona. Este es un acto de generosidad que permite a la otra persona expresar lo que siente. Abordar las comunicaciones difíciles con compasión es una demostración de cualidad humana, pues nos permite saber estar presente sin evitar lo doloroso ni apresurarse por finalizar, y dando a la otra persona el tiempo necesario para que realice el proceso de la mejor forma posible.
6. Asertividad. Poder expresar las necesidades, opiniones o deseos personales de forma clara y amable es el propósito de la asertividad. La asertividad nace del respeto por las ideas de uno mismo y las ideas de los demás. Es un estilo de comunicación que se fortalece con la ecuanimidad.
7. Flexibilidad y sentido del humor. Saber tomar perspectiva, parar, soltar, retractarse, modificar la opinión, perdonar y perdonarse son grandes habilidades en la comunicación. Del mismo modo, lo es recurrir al humor como fórmula para quitar tensión o saber cambiar de tema cuando alguien está sintiéndose ofendido.
Volvemos con Jon Kabat Zinn (Profesor de Medicina emérito en la Massachusetts University Medical School.
Es el fundador y exdirector ejecutivo del Center for Mindfulness in Medicine, Health Care, and Society en la Escuela de Medicina de la Universidad de Massachusetts. Es fundador (1979) y exdirector de la Stress Reduction Clinic en la misma universidad, y con un inmenso curriculum vitae https://es.m.wikipedia.org/wiki/Jon_Kabat-Zinn)
Nos dice el profesor:
“Ser consciente no significa estar siempre feliz, sino aceptar y estar presente en todas las emociones”
Esta cita nos invita a reflexionar sobre el significado de estar conscientes de nuestras emociones. Muchas veces, asociamos la idea de ser conscientes con estar siempre felices, pero en realidad implica mucho más que eso. Ser consciente implica aceptar y estar presentes en todas nuestras emociones, tanto las positivas como las negativas. Nos invita a no reprimir ni juzgar nuestras emociones, sino a vivirlas plenamente y aceptarlas como parte de nuestra experiencia humana. Solo entonces, podremos aprender de ellas y crecer en nuestro camino hacia el bienestar emocional.
Encuentro de ACTE
El pasado día 4 de octubre de 2024 fui invitado por ACTE (Asociación Canaria de Escritores) al encuentro anual, en esta ocasión en el municipio de Candelaria en la isla de Tenerife. Tuve la oportunidad de ofrecer una breve charla sobre comunicación consciente. La ocasión se aprovechó para mostrar de forma interactiva algunos aspectos que facilitan las relaciones partiendo de la conciencia del cuerpo, ¿cómo nos sentimos?, del espacio,¿dónde estamos?, y del interlocutor, ¿a quién o quiénes nos dirigimos?
Hablamos de tres aspectos fundamentales para una Comunicación Consciente: La escucha activa, la presencia y la pregunta orientada a alimentar, enriquecer, una comunicación positiva. En síntesis, se trató de la capacidad de establecer una conexión profunda con el otro, e incluso en grupos, libre de preconceptos, juicios o condicionamientos, para alcanzar un acercamiento que permita no solo interpretar la información que se intercambia, sino poder entender desde dónde está presentándose ese mundo interior que transmite. Y especialmente de que la capacidad de comunicarnos depende del interés, respeto y la atención que nos permitamos a nosotros mismos. (https://www.actecanarias.es/es/node/913 )
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