Lali Marcelino
Lali Marcelino

Como dijo Machado, “Caminante no hay camino...”

JUNTAS

Si caminamos cada una por su cuenta, sin mirar las huellas marcadas que otras dejaron, ¿de qué habrá servido la labor de tantas mujeres como: Hipatia, Cleopatra, de la Cruz, de Jesús, de Castro, de Arco, Calcuta, Curie, Montessori, Golda, Campoamor, Wolf, Parra, Thatcher...? Y muchas más que en su momento resquebrajaron las estructuras marcadas, dejándonos estelas y marcas en nuestras vidas descubriéndonos que sí es posible caminar de la mano, siendo en cada momento y época testigos de sus rompedoras ideas, adelantándose a su tiempo para dejarnos un camino abierto y mostrándonos que, “se hace camino al andar”.

“Al andar se hace el camino...”

¿Se puede caminar independientemente de los ideales de cada cual? Siempre que sean para mejorar, progresar y dejar a nuestros hijos un aprendizaje de lo que hay que hacer y lo que no, amén de los fanatismos enraizados en los extremos que también nos muestran su enseñanza, porque “al volver la vista atrás, se muestra la senda que nunca se ha de volver a pisar”

“Caminante, son tus huellas el camino y nada más...”

“La vida no es fácil para ninguno de nosotros, pero ¡qué importa! Hay que preservar y, sobre todo, tener confianza en uno mismo” Marie Curie.

“¿Derrota? No entiendo el significado de esa palabra” Margaret Thatcher. “Un niño, un profesor, un libro y una pluma pueden cambiar el mundo. La educación es la única solución” Malala Yousafzai. “Es feliz el que soñando muere. Desgraciado el que muera sin soñar”.  Rosalía de Castro.

Está claro que los caminos pueden ser muchos y variados, cada cual elige uno que puede ser único o cambiante. Es difícil seguir el correcto siempre, porque también entra el que podamos errar y volver a la senda que quizá no es la que nos habíamos trazado. Las personas que nos marcan también pueden estar presentes en nuestras vidas. Nuestras abuelas, madres, tías, hermanas, hijas, amigas e incluso mujeres con nombres y apellidos, que estuvieron de una forma activa en nuestras vidas y que ya no están, pero que dejaron una huella imborrable por una u otra razón: Julia (ama de casa), Lorenza (santiguadora), Manola (maestra frustrada), Paca (modista), Lala (ama de casa), Carmita (pescadera), Laureana (carnicera), Blanca (comercial), Gloria (dependienta), Juli (administrativa), Carmen (maestra), Maribel (poeta) y la última... Pilar (Poeta, pintora y artista) Todas tenemos en nuestras vidas mujeres que no solo dejaron huella en nuestro caminar sino “estelas en la mar”.

Cada vez más, las mujeres tratamos de hacer piña para apoyarnos y seguir en la lucha de la igualdad, dentro de unos razonamientos de concordia, tolerancia y empatía con todas y cada una de las personas que conforman nuestra sociedad. Será un éxito rotundo cuando esto se consiga. Todo se podrá lograr si todas a una tratamos de buscarlo de una manera contundente y a la vez flexible, los cambios irán llegando, aun sabiendo que hay sitios y espacios donde todavía se camina hacia atrás, porque no todas y todos las-os caminantes van en la dirección correcta.

“Caminante no hay camino, se hace camino al andar...”

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