

En la escritora que hoy presentamos, lo imposible no existe; lo que subsiste, siempre, son las ganas. Escritora que jugó y creció en el parque más grande Canarias: la playa de Las Canteras. Ese fue el parque de los primeros juegos de la escritora que hoy les presentamos, Rosario Valcárcel. En estos primeros días de mayo, mes en el que conmemoramos la festividad del Día de Canarias, he paseado con ella para que todos nuestros lectores puedan conocerla aún más.
Para celebrar este encuentro, en unas jornadas, que a buen seguro serán de gozo y celebración en todo nuestro archipiélago, hemos pasado un magnífico y atemperado día en la Villa de Firgas.
Es costumbre que las reuniones con nuestra invitada de hoy, sean en torno a una buena mesa, también esta vez ha sido así.
En el reservado del restaurante y con el susurro de esas famosas folías del inolvidable Totoyo Millares, comenzó nuestra conversación.
.-¿Qué te llevó a la literatura?
Tuve la suerte de entrar en la literatura y en el cine de la mano de mi padre. Con él reí, lloré con los personajes. Él llenó mi universo de murmullos y sueños, de animales que hablaban. De cuentos que él se inventaba. Cuentos que yo nunca supe si lo había soñado o vivido, si era real o era literatura. También me inspira la realidad, la propia vida, el amor las fotografías y mi nacimiento en La Playa de Las Canteras y, sobre todo el cine de antes, ese cine clásico de mi adolescencia en donde todo se imaginaba, se soñaba. Sueños que siguen siendo necesarios para escribir
.-¿Y a escribir?
Mi pareja Luis León Barreto, él me animó a que sacara de las gavetas los folios que durante años había escrito, que los revisara y los trabajara para una posible publicación. Entonces llega la figura del editor que en mi caso ha sido Jorge Liria, quien ha publicado casi toda mi obra desde mis comienzos. Y tengo que confesar lo feliz que me siento con que esa circunstancia haya existido. Y añadir que en esa etapa en que vivíamos en Madrid. Escribí desde la nostalgia. La Peña de la vieja y otros relatos. Por cierto, estos días ha salido la tercera edición.
.-¿Qué género lees y escribes y por qué?
Leo narrativa y lírica, especialmente novela, relatos eróticos y poesía. Escribo sobre la memoria, los recuerdos, el mar: Novela, Ensayo, relatos, artículos de opinión. Y algunas veces escribo sin nostalgia sobre la melancolía. Sobre el desarraigo y la pérdida de ese mundo infantil del cual nunca he querido salir.
.-¿Cuáles son tus poetas y novelistas favoritos?
Mis novelistas preferidos son: Murakami, Auster, Paul Auster, Coetzee, Galdós, Dulce, María Loinaz y los poetas, son tantos, pero citaré algunos canarios: Pedro Flores, Pino Ojeda, Elsa López, Cecilia Domínguez, Alicia Llarena entre otros muchos.
.-¿Cuáles son tus libros favoritos?
Fortunata y Jacinta de Galdós, La Bastarda de Violette Leduc, Justine de Lawrence Durrrell, y muchos más.
.-¿Quién impulsó tu historia como escritor?
En la niñez, mi padre, en la adolescencia, fue curioso, la profesora de taquigrafía nos leía fragmentos de la novela Viento del Este y viento del Oeste de Pearl S.Buck para que lo transcribiéramos a signos. Fue fantástico. No falté nunca a sus clases. ¡Cuánto me gustaba escucharla! Finalmente el empuje final, me lo dio mi pareja Luis León Barreto, aunque, en eso momento, ya había escrito algunos relatos y una novela inédita.
.-¿Cuántas obras literarias tienes pendientes de publicar?
Varias, pero prefiero no hablar de ellas. Creo que da mala suerte. Ja,ja,ja
.-¿Planificas o dejas surgir las ideas de tus novelas sobre la marcha?
En un primer momento planeo lo que quiero escribir, tomo notas de las ideas a desarrollar. Después, cuando comienzo a escribir, dejo en libertad a la imaginación y generalmente es la propia historia quien te va dando pautas.
.-¿Has cambiado algún final después de terminar la obra?
Creo que no.
.-¿E-book o papel?
Libro en papel, lo prefiero, quizás porque cuando lo intento, termino llamando a mi hijo pidiéndole socorro, para que me saque de mi ignorancia ante estos cacharros.
.-¿Ayuda el erotismo a solventar los problemas que vivimos en estos tiempos?
A solucionarlos no, pero a paliarlos sí, porque en el erotismo habitan los acontecimientos del placer, el juego, los cuerpos encontrados, la ironía y en algunos casos el amor. El erotismo puede ser usado como salvación que sale al encuentro de la pequeña muerte y la convierte en aliada de la vida.
.-¿Cómo definiría su trabajo en este aspecto?
Mi trabajo ha tenido desde sus comienzos una carga sensual, de fantasía, de placer y de sufrimiento. La conciencia de lo efímero de la vida. Pero la quiero definir como un canto a la libertad, a la vida, a la belleza. Decía Dostoievsky que “Solo la belleza salvará al mundo”.
Tras degustar diversos manjares típicos de nuestra Comunidad Autónoma, como siempre, comenzó el juego del “Nunca, nunca”, nuestra Rosario es sabedora del funcionamiento del mismo como lectora de nuestra revista, a lo que contestó entre carcajadas.
Nunca, nunca, olvido a mis padres, a mis hijos, a mis nietos y a todos mis amigos.
Una lágrima corrió en ese momento por su mejilla, estaba emocionada, respiró, tomó fuerzas y terminó diciendo.
Estoy muy agradecida con la vida.
Tras varios cafés, cavas y muchas risas, comenzó a caer la noche y decidimos volver al alboroto capitalino, momento en el que nuestra invitada de hoy, Rosario Valcárcel dijo esa frase mágica que dice siempre.
Esto hay que repetirlo lo antes posible, ja,ja,ja
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